intervenciones en el espacio natural



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viernes, 5 de abril de 2013

Viejo Paraná

En tierras frágiles

"Yo no sé lo que me dice propiamente, pero habla”
Carl Gustav Jung

Un miércoles del mes de marzo, trece artistas desembarcaron en el islote Los Benitos* a la altura boya 427 del río Paraná. La naturaleza penetró la piel de los recién llegados, expectantes, ansiosos, abiertos a las costas del río y a la densidad del humedal. En unas pocas horas las dinámicas de trabajo quedaron planteadas y la diversidad de propuestas los dispersó hacia los distintos hábitat de la isla. Hubo quienes modificaron sutilmente el espacio de la floresta, interrumpiendo el trayecto de un sendero, mimetizando su propio cuerpo con el ambiente o entretejiendo troncos y ramas. Otros prefirieron escoger horarios de trabajo específicos, de madrugada o al anochecer, a modo de obtener una imagen mutante sobre hilos o recortar un paisaje sonoro. Algunos requirieron llevar a cabo inmersiones en el agua para recoger arcilla del río, pautar un ritual performático o fijar secciones de los trabajos durante su proceso.

Ingresar dentro de la obra para luego atravesar la naturaleza (o viceversa) se constituye en la principal dinámica… Un volumen que desplaza el aire, un leve peso ejercido al otro lado de la rama, la humedad de un zumbido, un corazón que late. Los artistas transitan el desafío que la naturaleza les impone, y un irreductible no-yo se hace presente bajo el umbral de las consciencias… Todo está vivo. Incognoscible. De una infinitud a otra respira y traspasa los cuerpos en acción.

Con el paso de los meses, y de las distintas estaciones, el proceso de biodegradación avanzará poco a poco. En consecuencia, el paisaje original, momentáneamente convertido en galería a la intemperie, parecerá restaurarse. Minúsculas trazas de las obras quedarán visibles, algún junco doblado o una rama aquí y allá...pero por sobre todo, permanecerá también la memoria de la obra en el cuerpo de cada artista, y porqué no, en la percepción del visitante que recorra la isla. Por consiguiente, un proceso se completa, el ciclo natural se renueva y la tierra vuelve a ser meditada.

                                              Teresa Pereda
                                              Marzo de 2013

*El Islote Los Benitos es una isla joven, de 15has., formada hace tan solo treinta años en el lecho del canal del brazo Viejo Paraná. Su conformación se debió a la acumulación de sedimentos, provocada por la presencia de un gran árbol, arrastrado y depositado allí por el río.

“Textos posibles para senderos improbables” Mariana Brihuega (CABA)
“Garden” Rodrigo Bruna (Santiago, Chile)
“Un vestido de tierra” Isabel Caccia (Río Ceballos, Córdoba)

“Soy” Diana Campos (Victoria, Entre Ríos)

“Muchedumbre” Valeria Conte Mac Donell (San Martín de los Andes, Neuquén)

“Casa Universo" Marcelo Federico (Adrogué, Buenos Aires)
“El Hombre del Paraná” Gustavo Fernández (Montevideo, Uruguay)
“Señal” Daniel Fitte (Sierras Bayas, Olavarría, Buenos Aires)
“El sonido de los pájaros” Laura Glusman (Rosario, Santa Fé)
"Colonización” Karen Macher Nesta (Lima, Perú)
“Trilogía” Francisco Mateos (Paraná, Entre Ríos)  
“Caligrafías Textiles” Nilda Rosemberg (Bahía Blanca, Buenos Aires)
"Puntos de vista" Irene Serra (CABA)


lunes, 1 de abril de 2013

Mariana Brihuega

(Ciudad de Buenos Aires)

“Textos posibles para senderos improbables ”
Site-specific. Salvia morada, ortiga brava (urera baccífera), mburucuyá.


"elijo dejar una letra, al recorrerla, algo de la isla se inscribe en nosotros " M.B.
Como una inscripción en la tierra, se reagrupa la vegetación y el sendero se transforma en una letra transitable.
La propuesta consiste en armar recorridos de senderos como si fueran frases de un texto. En consecuencia, múltiples opciones se superponen y la realidad se va redirigiendo con estas marcas. Finalmente, resulta un trayecto, de todos los posibles.
Se trata de una invitación a despojarse del pensamiento, para que recorrido y llegada sean parte de la misma experiencia.
©Pereda / Brihuega

Rodrigo Bruna

(Santiago, Chile)

“Garden”
Site-specific. Carbón de leña molido, stencil


“me interesaba el proceso, trabajar inventando el lugar” R.B.
Se propone una reflexión en torno a las acciones emprendidas por el hombre con el fin de manipular la naturaleza. Talar, cavar, fertilizar, arar y podar son algunas de las tareas que el hombre ha ideado,  alterando el paisaje y su biodiversidad como resultado del progreso económico. Se señalan dichas acciones mediante tipologías de jardinería.
Utilizar las irregularidades del suelo para que la imagen no se imponga, sino se adapte. La naturaleza por su topografía y su misma disposición, condiciona la obra. 
© Pereda / Bruna

Isabel Caccia

(Río Ceballos, Córdoba)

“Un vestido de tierra”
Site-specific. Performance. Cañas, arcilla, hojas de sauce, helechos.

“...desde los bordes del cuerpo mirando las estrellas” I.C.
Las actuales edificaciones urbanas manipulan nuestros movimientos y conducen nuestro pensamiento a esquinas inertes de un cielo raso. Plantear una arquitectura como residuo de gestos envolventes al cuerpo; una exploración del medio como  herramienta consciente para construir una estructura habitable desde donde disfrutar una perspectiva infinita.
La obra consiste en generar una escultura de dimensiones próximas al cuerpo recostado, que se identifique con el ambiente y que en él se mimetice. Confeccionar  un vestido de tierra para proyectar la mirada a ese espacio que nos une al cielo.
© Klinkenberg / Aldaburu / Caccia

Diana Campos

(Victoria, Entre Ríos)

“Soy”
Site-specific. Sauce, hojas de sauce, arcilla, arena



“...el lugar me detiene” D.C.


Se plantea la obra partir del diálogo que se establece con los materiales que van encontrando al recorrer la isla.  En función de este accionar, surge el proyecto como idea. 
Elegir un sauce autóctono, a sus pies construir un cordón rastrero con tramas de arcilla, pasto seco y arena. Moldear la boca de barro, recogida en los pencones del río. Y establecer un nexo entre los tres. 
Ahí, en ese punto de apoyo y enraizamiento la artista se detiene, reconoce y reflexiona “como un pasajero más, el lugar se impone para dibujar la mirada sobre lo nuestro, sobre la pacha, sobre lo que soy”.
© Pereda / Serra / Aldaburu

Valeria Conte Mac Donell

(San Martín de los Andes, Neuquén)

“Muchedumbre”
Site-specific. Hilo de algodón, miel, polen, insectos varios

“una tensión frágil y sensible dibuja un nuevo paisaje”  V.C.
Diversos insectos, agrupados sobre hilos empapados en alimento, construyen la obra. 
Conducida por la problemática que trajo el puente de Victoria al comunicar las orillas de Entre Ríos y Santa Fe fomentando el comercio, se propone dibujar líneas imaginarias que unan los dos puntos. 
La búsqueda por el alimento modifica la geografía, fusiona el medio natural con la problemática social y dibuja un nuevo paisaje. Si muchos insectos coinciden en un instante, la comunidad aérea reunida sobre los hilos alimenticios, construye una imagen que muta.
Según el comportamiento de las comunidades insectívoras que intervienen, múltiples variaciones acontecen a partir de la misma trama.
© Pereda / Federico

Marcelo Federico

(Adrogué, Buenos Aires)

“Casa Universo"
Site-specific. Cañas, alambre, hilo de algodón

“el universo se estacionó en el jardín” M.F.
Diseñar partículas elementales que, ensambladas entre si, gesten un tejido minímo y complejo a la vez. 
Emplazado en sobre el suelo en un espacio amplio y construido con elementos naturales hallados en el lugar, la geometría contrasta con  las cualidades orgánicas de la materia vegetal, con la que el Paraná Viejo ha ido conformando la isla.
Se trata de una invitación a habitar la casa de todos, a cobijarnos integrados a su energía. 
© Pereda / Federico

Gustavo Fernández

(Montevideo, Uruguay)

“El Hombre del Paraná”
Site-specific. Ramas de sauce y aliso, alambre, poroto silvestre (vigna adenantha)

"Nacido de la tierra del río… para que emerja o se sumerja" G.F.
Hacer un mojón temporario a la memoria de los que nacieron o pasaron por el río, los que vivieron de sus aguas y cuyas vidas se fueron con él. 
Fabricar una estructura antropomorfa con gruesas ramas entretejidas con fibras, utilizando estacas de aliso y sauce que por encontrarse clavadas en tierra húmeda, se transformarán en árboles. En consecuencia, el ciclo vital que perpetúa las especies, se cumplirá.  
Se trata de un pedido, de un agradecimiento que comienza y termina a la orilla del río, pertenece a la naturaleza, y también nos constituye.
© Pereda / Serra

Daniel Fitte

(Sierras Bayas, Olavarría, Buenos Aires)

“Señal”
Site-specific. Ramas y troncos de aliso, sauces existentes.

“lo no previsto es lo que más me conmueve” D.F.

Construir a partir de la fuerte tensión que vincula el mundo del trabajo y el medio ambiente. Y la convicción de que respetando y preservando el entorno, podremos satisfacer las necesidades para futuras generaciones.
Elejir un grupo de árboles y, haciendo  referencia a los nidos de los pájaros, entretejer un tapial de troncos y ramas a su alrededor. Esta forma de construir otorga sentido simbólico a la estructura que protege y a su vez señala, mimetizándose temporalmente con la naturaleza.
“Estar acá me basta. No hay distancia, estoy dentro de la obra, me siento un animal más, en el propio corazón…. vine, y el lugar me estaba esperando.”
© Pereda / Serra

Laura Glusman

(Rosario, Santa Fé)

“El sonido de los pájaros”
Instalación sonora y banco de madera


Audio

“Recuerdo que de pequeña era impresionante escuchar…” L.G. 
El Paraná Viejo es un brazo que, como todo el río, ha sufrido las intervenciones del hombre. El espacio se ha transformado por el puente que une Rosario y Victoria, por el turismo, la construcción de casas, el deporte fluvial y demás. 
Muchas son las veces en que todo, absolutamente todo se escucha, motores, río, gente, pájaros…
La propuesta recorta ese paisaje sonoro y lo pone a disposición del visitante, dándole un marco para que pueda ser testigo de la contaminación auditiva y a la vez contemplar la belleza del paisaje. 
 "Hago evidente lo más simple, lo que está ahí, porque el corazón de esta obra, es el río.”
© Pereda / Klinkenberg

Karen Macher Nesta

(Lima, Perú)

"Colonización”
Site-specific. Ramas y hojas de sauce, hilo de algodón, arcilla

“lo que el cuerpo me manda hacer” K.M.N.
Todo lugar lleva el registro de nuestro paso y ya no será el mismo que fue, antes de nuestra llegada. El simple hecho de pisar, deja una huella que aún así, luego se borrará. 
Plasmar lo que todo ser humano hace cuando llega a un sitio nuevo: hacerlo suyo, establecerse. Modificando, colonizando, construyendo con lo que encuentra a su alrededor.
"Luego entrego la obra a la naturaleza. Se trata de una invitación a que la misma sea modificada cuando el lugar tome posesión de ella.”
© Pereda / Serra

Francisco Mateos

(Paraná, Entre Ríos)

“Trilogía”
Site-specific. Ramas de aliso y sauce, alambre, poroto silvestre (vigna adenantha).


“el actor principal es el río” F.M.
A partir de una construcción prismática triangular, se elije como emplazamiento la punta del islote y se construye en el agua.
Vincular tres geografías: las pobladas costas de las ciudades de Victoria y de Rosario, en contraste con las extensas costas de la islas del Paraná. En este caso la tríada convoca a una reflexión acerca de la conducta del hombre respecto a lo ambiental, lo social y lo político.
Coyuntura en la que aparecen factores convergentes y otras veces en tensión,  y que a pesar de no resultar favorables para un bien común, son aceptadas; resultando un contradictorio desafío a la naturaleza. 
© Pereda / Federico / Brihuega